
Ousmane Dembélé (21 años) ha recibido varios toques de atención públicos desde que está en el FC Barcelona pero ha sido últimamente cuando se han producido la mayoría de ellos. Y la mayoría ha sido ‘fuego amigo’, es decir, proveniente de gente de su equipo. El delantero francés, que llegó previo pago de 105 millones fijos y otros 40 sujetos a variables, ha estado en el centro de la diana en las últimas semanas por un par de faltas de actitud que han salido a la luz. En primer lugar, por su displicencia para entrar al campo durante el partido en que Messi se lesionó su brazo derecho. En segundo lugar, por no presentarse a un entrenamiento y no avisar de que no podía acudir por culpa de una gastroenteritis, lo que generó una hora y media de incertidumbre en el seno del primer equipo azulgrana. En cualquier caso, lo que ha sorprendido es que desde dentro del club y del vestuario se le haya puesto en la diana de una forma tan evidente, algo que no se recuerda en la historia reciente del club. Y es que Dembélé tiene sus cosas, obvio, pero tampoco mató a JFK.
El primero, Piqué en mayo
El primero de estos toques al francés data de finales de la temporada pasada, en el mes de mayo, cuando Gerard Piqué aireó durante el homenaje de despedida de Andrés Iniesta que Dembélé acostumbraba a retrasarse. “Tenemos un grupo de whatsapp del equipo que se usa para comunicar las horas a las que tenemos los entrenamientos y los actos. El grupo va bien para avisar de los horarios a Dembélé, que siempre llega tarde”. Una broma pública ante la plana mayor de la directiva y del área ejecutiva que el francés encajó con cara de póker.
Tomado de mundodeportivo







