El Manchester City tumba al Liverpool y pone la Premier al rojo vivo

 

Tantas veces había perdido Pep Guardiola y su Manchester City contra el Liverpool de Jürgen Klopp con su estilo de toque y posesión que el técnico catalán cambió de plan para sobrevivir. Los citizens se abrazaron al contraataque y a la presión alta para doblegar al líder de la Premier. Renunciaron a la posesión en largas fases, una herejía en la caseta del Etihad, en un partido al que acudieron sin red y que terminó dándoles aire y puntos para luchar por volver a ser campeones.

El Liverpool acabó mandando y el City aguantó un triunfo que comprime la cabeza de la Premier. Los skyblues nunca habían estado tanto tiempo metidos en su área esperando a su rival. Perdieron la posesión -tuvieron un 49,5%- pero ganaron. Un premio enorme. El City ya está a cuatro puntos del primer puesto. Sigue la lucha.

El Liverpool tuvo más balón pero menos fuego. Renunciaron al vértigo y se les escapó su imbatibilidad. Sin electricidad se electrocutaron. En la jornada 21 perdieron por primera vez en esta Premier. El City se remangó, bajó al barro y desniveló el duelo con sudor e intensidad. Bernardo Silva corrió ¡13,7 kilómetros!, récord en esta Premier. Los arquitectos se pusieron el mono de trabajo.

La única vez que Salah -al que Kompany entró con dureza bordeando la roja- y Firmino conectaron una secuencia de pases terminó con Mané estrellando el balón en el palo. Stones despejó el cuero contra Ederson y el esférico no se coló en la red ¡por 1,12 centímetros! El ojo de halcón mantuvo el combate en tablas.

El City estaba desatado, ahogando a su rival y jugando sin pensar en el cansancio. Lo que tantas veces le había noqueado le ayudó. Un escenario en el que Agüero desniveló el partido. En dos toques hizo el 1-0. Se adelantó a Lovren controlando con la izquierda y fusiló a Alisson con la derecha. El Kun no falló ante su víctima favorita en casa. Le ha marcado siete goles en siete duelos ante los ‘reds’ en el Etihad.

El Liverpool no buscó correr a lo loco ni se lanzó a la desesperada como en tantos duelos ha hecho desde el inicio. Klopp agarró a sus velocistas. El Pool se limitó a tocar y el empate llegó de forma lateral. Alexander-Arnold y Robertson empezaron a pasarse el balón de un costado a otro hasta que el inglés la puso con la izquierda y el escocés colocó de primeras el balón en el área pequeña para el 1-1 de Firmino.

El City estaba en apuros. Seguía a siete puntos de la cabeza y optó por correr. Y encontró el 2-1. Sterling, que estuvo toda la noche maniatado por un imperial Robertson, se fue del escocés y condujo una contra que Sané convirtió en el gol de la victoria. Los reds no encajaban dos goles en un partido de Liga desde abril ante el West Bromwich. Los citizens sudaron el triunfo. Con Silva sustituido y De Bruyne en el banquillo, prefirieron correr que controlar. Se cerraron alrededor de Ederson esperando una contra. Y la tuvieron Agüero y Bernardo Silva… pero Alisson les frenó.

El Liverpool puso el final al rojo vivo. Monopolizaron la posesión y llenaron de balones el área rival. Salah fue el que más cerca estuvo del gol… pero Ederson le privó del empate. Guardiola pedía la hora. El campeón ganó renunciando al cuero. Hizo añicos la racha de su rival. Hace un año, el City se hizo mortal en Anfield. Ahora, el Pool bajó de los cielos en el Etihad. La Premier sigue viva.

Tomado de marca

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