Real Madrid En el club no han gustado actitudes ni decisiones de Solari y los jugadores

 

Jarro de agua helada. Duro golpe a la moral del Real Madrid. El empate ante el Villarreal deja tocado al equipo blanco. En otras circunstancias no hubiera pasado de ser un empate más, pero lo acumulado en los meses anteriores lleva a que este reparto de puntos sea considerado como el último fallo permitido para no decir adiós a LaLiga en el mes de enero, tal y como sucedió la temporada pasada.

Solari sabe que su equipo falló en La Cerámica y que él no estuvo acertado en lograr que su equipo mantuviera un resultado que se antojaba como vital y que tuvo a favor durante 70 minutos del partido. Cierto es que el que falló ante Asenjo fue Lucas Vázquez (nada acertado) o el que permitió todo fue Marcelo, pero el técnico también debe asumir que no fue capaz de dar vitalidad al equipo en la segunda parte.

Los dirigentes de la entidad ya han recordado a jugadores y técnicos que no puede existir el conformismo mostrado en la segunda parte ante el Villarreal, que no pueden dejarse ir a la espera de lo que pase. La actitud, el comportamiento y, en especial, el rendimiento sobre el césped debe mejorar de manera ostensible. No vale lo de aparecer en determinados momentos. En el club no han gustado ni algunas actitudes ni algunas decisiones de jugadores y técnico. Creen que todavía hay tiempo para rectificar.

El empate no va a variar el guion inmediato del club. La idea es que Brahim Díaz se convierta en el primer y último refuerzo del equipo blanco en el mercado de invierno. No hay intención de tocar más la plantilla, pese a que hay voces internas que demandan la llegada de un delantero hecho y derecho y no proyectos por hacer como sucede con los últimos fichajes hechos.

Benzema está rindiendo y cumpliendo pero no basta con su aportación. Sin Bale otra vez en el terreno de juego, el francés se ha convertido en la única referencia ofensiva ante las continuas lesiones de Mariano y la negativa de Solari de comprobar si Vinicius puede ser o no jugador del Real Madrid.

Desde el club se sigue confiando en los jugadores y cuando hablan de los refuerzos que deberían llegar en el verano próximo, se convierten en imposibles para este mercado de invierno como es el caso de Hazard. El belga y el Real Madrid parecen condenados a entenderse, pero todo hace indicar que esa unión tendrá que esperar.

A la espera de ese momento, que no llegará antes del próximo verano, el Real Madrid está atento a lo que pueda ofrecer el mercado, pero sin un claro objetivo inmediato para este invierno. No hay prioridad alguna, aunque la demanda interna es cada vez mayor en la búsqueda de una referencia en ataque.

Solari parecía haber encontrado su once tipo, pero este se ha venido abajo por lesiones, enfermedades y la falta de actitud en determinados momentos. Hay jugadores, especialmente Marcelo, que no está ni física ni mentalmente preparado para competir durante los 90 minutos de un partido, pero parece intocable, algo que no sucede con Modric o Kroos.

Tomado de marca

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