
Después del batacazo sufrido hace apenas una semana al caer derrotado en su visita a Leverkusen (3-1), el Bayern de Múnich superó este sábado al Schalke 04 (3-1) para recuperar el segundo puesto de la Bundesliga. El conjunto dirigido por Niko Kovac saltó al verde del Allianz Arena sabiendo que el Dortmund había empatado ante el Hoffenheim (3-3) y que el Borussia Moenchengladbach había caído derrotado frente al Hertha (0-1), y no falló.
Con James Rodríguez como director de orquesta, el Bayern intentó hacerse con el control del juego desde el inicio mientras que los deDomenico Tedesco se limitaron a intentar sorprender a la contra. Fruto de su superioridad, los de Kovac inauguraron el marcador en el 12’, pero no sin gozar de cierta dosis de fortuna. Un balón en profundidad para Lewandowski se convirtió en un forcejeo del polaco con Bruma, y el defensor, en contra de su voluntad, mando el balón a su propia portería. Era su debut en la Bundesliga con el Schalke 04, y desde luego que no guardará precisamente un buen recuerdo.
Lejos de espabilar a los visitantes, este primer tanto no hizo más que acrecentar el dominio del Bayern. Sin embargo, en un contragolpe aislado pero muy efectivo, Kutucu se plantó solo ante Ulreich para batirle y hacer el 1-1 en el minuto 25.
Con igualdad en el marcador, en cierto modo todo volvía a empezar, pero el Bayern se adelantó de nuevo rápidamente con un segundo tanto tan solo dos minutos más tarde. El Schalke 04 cometió un imperdonable error en la salida de balón, y tras una buena combinación colectiva Lewandowski mandó el balón a la red.
Antes del descanso hubo tiempo para dos tímidos avisos de los de la cuenca del Ruhr, pero el dominador del encuentro continuaba siendo el Bayern. Y tras la reanudación, el guión no cambió en este sentido.
Sin embargo, el devenir del encuentro pudo cambiar en el 53’, cuando entre la madera y Ulreich evitaron lo que hubiese sido el 2-2 de McKennie.
El Schalke 04 perdonó, y el Bayern, cuatro minutos más tarde, no lo hizo. Un buen servicio desde la derecha lo remató de tijera Lewandowski, y aunque no encontró puerta, el balón fue a parar a un Gnabry que sí acertó a mandarla a la red para hacer el 3-1 definitivo.
Desde ese momento hasta el pitido final, hubo poco más de media hora de juego en el que el partido fue muriendo poco a poco para acabar siendo un triunfo que, aunque sin demasiado brillo, resultó efectivo y muy importante para las aspiraciones del Bayern de Múnich en esta Bundesliga. Con estos 3 puntos, ahora está a 5 del Borussia Dortmund.
Tomado de mundodeportivo






