
El Paris Saint Germain sumó una victoria más en la Ligue 1 ante un Nimes que no tuvo casi oportunidad (3-0), ni siquiera en una de las peores noches de Kyllian Mbappé. El francés lideró el ataque pero le faltó acierto en la definición, aunque pudo salir con dos goles finalmente.
La primera gran ocasión del partido fue para los de Tuchel. Kurzawa, actuando de extremo, recibió de Paredes en el área y cruzó en exceso su disparo. Se animó el Nims a balón parado y Briançon, de cabeza, rozó el larguero. Pasada la media hora llegó la primera de Mbappé. No pudo superar a Bernardoni en el mano a mano, que sacó un pie que recordó al de Casillas a Robben en el Mundial. En la siguiente jugada Bouanga, con un tiro secó, dio al lateral de la red.
Dominaba en exceso el PSG y, Mbappé, con ganas de coger la espalda a la defensa, anotó, aunque su tanto fue anulado por el VAR por fuera de juego. Justo después Nkunku haría patente la superioridad parisina con el primero del partido tras una fenomenal asistencia de Verratti (40’).
El show personal de Mbappé con el falló prosiguió a pesar de la ventaja. Antes del descanso marró otra ocasión clara y, tras el mismo, se le volvió a anular un gol que anotó con la mano, por el que vio tarjeta. No cesó ‘Donatello’, que tuvo otro tiro que rozó el palo y volvió a perder la partida en otro mano a mano con Bernardoni, este más forzado.
Tras mucho insistir, y en una buena jugada personal de Juan Bernat, llegó por fin el tanto de Mbappé (69’). Entre tanto, del Nimes no hubo ninguna noticia en ataque hasta los minutos finales, cuando Areola respondió bien a los disparos de Bouanga y Thioub. En una transición rápida, Mbappé hizo el tercero y definitivo, obviando un claro pase de la muerte a Diaby, con cierto punto de egoísmo tras su flojo encuentro de cara a gol. (90’)
Tomado de mundodeportivo






