
Diego Pablo Simeone, técnico del Atlético de Madrid, tiene en su pasión por el fútbol un combustible extraordinario. Descomunal. Vive en un mundo número 5. Tanto que hace años tomó una costumbre: en lo más alto de su árbol de Navidad puso una pelota en vez de una estrella. Siempre le agradeció a su vocación por la vida que le dio. Lo vuelve loco dirigir, entrenar, competir. También hablar del juego. Así se mete en largas charlas sobre su punto de vista. Tiene su ideología y la defiende con el cuchillo entre los dientes. Siempre con su estilo, que sabe que se ve desde lejos. Uno puede darse cuenta de un equipo del Cholo sin ver al Cholo con su traje oscuro a un costado. Y le ve un estilo definido alAtlético de Madrid. No al Real Madrid…
“Cuando los entrenadores llegamos a un club necesitamos entender su historia. Si no la entendemos, estamos destinados a pasarla peor que mejor. Si yo no siento esa esencia, no voy. Desde el momento que acepto ir, lo más sano y lo más noble del entrenador es preguntarse: ‘¿Cuál es la historia de este club?’. E ir moldeando tu estilo de juego a la historia de ese club, sin dejar de ser vos, desde ya. El Ajax tiene una escuela definida. El Barcelona la tiene, Juventus también. Y el Atlético de Madrid, también. El Real Madrid no tiene escuela. Porque alterna en base al talento sus distintas formas de presentarse”, explicó desde al análisis del juego en una entrevista con la revista de La Nación. El Madrid suele jugar con el estilo que le da la billetera. O cómo se decide a usarla en realidad, porque no compra siempre la misma clase de jugadores.
De hecho hay otros clubes con menos historia que buscan una fisonomía de juego. “Hay equipos que están naciendo, como el City de Guardiola, que no tiene historia, pero sí está de a poco encerrándose en lo que Guardiola le está marcando como camino. Y, tal vez, en 10 años digamos: ‘El City juega de determinada manera’. Habrá que ver si post Guardiola viene alguien que le haga cambiar lo que le está proponiendo él. Pero claro que es importante manejar la historia del club. Los hinchas necesitan ver lo que les resulta familiar. Y para los futbolistas es más fácil acercarse a lo que el club les pide cuando el club tiene definida su historia”.
Tomado de mundodeportivo








